|
|
MRB
en La Nación - 18 de febrero de 2003
Becas de grado en los
EE.UU.
Un programa del gobierno de ese país para alumnos secundarios
destacados.
Lo organiza el Institute of International Education.
Pocos argentinos completan el proceso de aplicación.
Si deseas leer la nota en La Nación haz click en el
siguiente link:
http://www.lanacion.com.ar/Ediciones
Anteriores/Nota.asp?nota_id=473937
Las puertas de las universidades norteamericanas parecen menos
infranqueables para aquellos jóvenes que están terminando
el colegio y acumulan grandes méritos académicos y personales.
Mediante el Institute of International Education (IIE), organismo
que depende del gobierno de los Estados Unidos, dedicado a
brindar ayuda financiera para estudiantes de todo el mundo,
se puede aspirar a obtener una beca total o parcial para cursar
la carrera de grado en alguna de las universidades de ese
país. . Tradicionalmente, estas casas de estudio reciben con
mucho interés a estudiantes provenientes de todo el mundo
para que cursen allí sus estudios de posgrado, aunque este
interés suele decaer cuando se trata de una licenciatura.
"En nuestro país, el acceso a la Universidad siempre fue relativamente
fácil. En los Estados Unidos esto no es así; muchos padres
ahorran toda la vida para que su hijo pueda tener un título.
Precisamente esto es lo que incrementa el valor de las becas",
dice Claudia Mühn, coordinadora pedagógica de MRB Consultants,
consultora educativa fundada hace más de 20 años por María
Rosa Braile, que se encarga de guiar el proceso de solicitud
y aplicación al programa del IIE.
Precisamente porque es tan difícil el acceso para el norteamericano
medio, las universidades son muy cuidadosas respecto del presupuesto
destinado a becar estudiantes extranjeros. Esto hace que el
proceso sea muy exigente y sólo puedan superarlo los más capaces.
Sólo unos pocos. El programa del IIE comenzó a difundirse
en nuestro país en el año 2000. Hasta ese momento, las universidades
norteamericanas no recibían estudiantes argentinos a excepción
de unos pocos valientes que lo hacían por su cuenta.
Pero lo curioso es que tampoco ahora hay demasiados representantes
criollos en esas aulas. Apenas dejan el país tres chicos por
año. . "Existen varios factores. En primer lugar, no es nada
fácil tomar la decisión de emigrar a los 16 o 17 años -justifica
Mühn-. Hay que ser muy maduro, tener bien claro qué proyecto
profesional y de vida se quiere hacer.".
Además está el factor económico. Aunque se obtenga una beca
total, que cubra las cuotas y la matrícula, el IIE exige a
los padres disponer de al menos 10.000 dólares anuales para
solventar los gastos personales de su hijo.
"Hubo un caso excepcional de un chico que obtuvo también ayuda
económica para la vivienda y comida. Pero se trata de alguien
brillante, de uno en mil", explica Mühn. . Una vez que termina
el proceso de aplicación a las becas -que incluye la toma
de exámenes de inglés como el Toefl y el de admisión a la
Universidad- se manda la solicitud al IIE y comienza la etapa
de búsqueda de universidades. Aquí se toma en cuenta el perfil,
las características financieras de la familia que solicita
la beca y las preferencias del alumno, aunque no garantizan
que se pueda cumplir con sus deseos.
"Es importante que el chico sea flexible y entienda que ser
aceptado por cualquier universidad, aunque no sea la de su
preferencia, es un honor", aclara Mühn. . Otra cosa que es
importante tener en cuenta a la hora de decidirse por este
programa es la carrera elegida. Hay áreas, como arquitectura
o ingeniería, que son muy competitivas y las posibilidades
de obtener una ayuda se reducen mucho. En otras, como humanidades,
resulta más fácil conseguir una beca importante. . Para profesores
y traductores.
Otra de las opciones que ofrece el IIE mediante la consultora
MRB está dirigida a profesores de inglés, traductores o profesionales
de distintas áreas con experiencia en la enseñanza, para dictar
clases de español a los alumnos que estudian en las universidades
norteamericanas.
El Foreing Language Teaching Assistants (asistentes de la
enseñanza de lengua extranjera) es un programa de pasantías
rentadas que sirve para ganar experiencia laboral en el exterior
y, al mismo tiempo, seguir capacitándose. "Es una opción que
te permite ser alumno y profesor al mismo tiempo, porque además
de enseñar español se les pide que hagan dos cursos académicos
por semestre y tareas de investigación", explica la coordinadora
pedagógica.
Ya sea para los que empiezan a delinear su carrera o para
los que desean completar su formación profesional, emigrar
a los Estados Unidos representa una opción siempre tentadora.
"Es cuestión de animarse a vivir la experiencia", sugiere
Mühn.
Experiencias bajo cero. Parece fácil imaginar la vida en un
campus universitario norteamericano. Sólo basta con ver algunas
series por cable o la numerosa filmografía que Hollywood ofrece
sobre el tema. Pero vivirlo es muy distinto. . Nicolás Marotta,
de 21 años, puede dar fe de eso. Desde el Rochester Institute
of Technology, en Nueva York, en donde estudia Information
Technology, dice que la adaptación es complicada. Debe luchar
contra la comida y el clima que en invierno no supera la línea
de bajo cero. Se fue en 2001 porque consideraba que un título
de ese país podía abrirle mayores posibilidades laborales.
"Además, el sistema educativo es más flexible, te permite
elegir, ir moldeando tu carrera".
La convivencia con los norteamericanos tampoco es tan buena
como quisiera. "Es difícil congeniar con los del interior,
que no están acostumbrados a relacionarse con gente de otras
culturas", describe. . Martín Nicholson tiene 26 años y desde
agosto de 2001 está dando clases de español en universidades
y colleges. Al principio también sufrió de lo que define culture
shock. "Me costó adaptarme hasta que entendí que las diferencias
no son fallas de la sociedad".
En cuanto a su trabajo, sostiene que lo sorprendió lo estructurados
que son los alumnos: "Están acostumbrados a que el profesor
les de todo servido y por escrito. Ahí no se puede dar nada
por sobreentendido".
|
|